Materiales para ropa de alta montaña
La alta montaña requiere una condición y preparación física especial, así como un equipamiento y ropa adecuados para poder sobrevivir a las extremas condiciones meteorológicas. Hay una serie de normas básicas que conviene cumplir a rajatabla, no sólo referidas a la ropa y los materiales, sino en relación a la construcción de refugios, a la prevención de accidentes o a la curación de los daños causados por el frío o el sol que, a partir de una determinada altura, puede ser muy peligroso. La alta montaña sólo encuentra similitud en el planeta Tierra en condiciones adversas con las regiones árticas o polares, en donde no se superan los 10º en la época más cálida del año y directamente no sale el sol durante el invierno.
Ropa con materiales sintéticos
Hay una serie de premisas básicas que son fundamentales cumplir a la hora de ir a una zona de alta montaña. La primera es utilizar todo tipo de materiales sintéticos, de manera que permitan mantener la ropa lo más seca posible. De mojarse, la temperatura corporal caerá en picado poniendo en grave riesgo la integridad del montañista. Para evitar esta cuestión, hay que mantenerse en todo momento en movimiento, construir cuando proceda un buen refugio, hacer una fogata si es posible y mantenerse hidratado a cualquier hora. A pesar del frío, el clima en la alta montaña es extremadamente seco, por lo que al moverse se puede tender a la sudoración y ese líquido se evapora instantáneamente.
Extremidades congeladas
Para prevenir el posible congelamiento de algunas partes del cuerpo, es aconsejable controlar regularmente el estado de las extremidades. Para ello es muy importante no utilizar como ropa de montaña guantes o medias que puedan estrangular la circulación en manos o pies. Un abrigo polar perfectamente hermético es imprescindible para aislar el cuerpo del exterior y para cubrir alguna extremidad en caso de congelación extrema.
Foto: adamabraxas – Fotolia
Lo último en ropa térmica
La ropa térmica se ha establecido en los últimos años como una variante más que interesante para abrigarnos al máximo. Confeccionada en materiales especialmente preparados para afrontar las bajas temperaturas, hoy son utilizadas no sólo por gente que va a esquiar a las estaciones más frías del mundo o deportistas de élite, sino por cualquiera que quiera estar protegido de las bajas temperaturas que pueden haber en cualquier localidad.
Prendas térmicas
Una de las cuestiones que tampoco se pueden dejar de lado cuando hablamos de ropa térmica es que si bien hasta hace algunos años cuando nos referíamos al concepto en sí lo hacíamos mención sólo a las prendas que abrigan la parte superior del dorso, en la actualidad existe una variedad mucho mayor, como por ejemplo las medias, pantalones o incluso ropa interior, que protegen todo nuestro cuerpo del frío y lo mantienen a una temperatura adecuada.
En cualquiera de las grandes cadenas de hipermercados podemos encontrar prendas de ropa térmica. Se puede ver como en cada catálogo de invierno las prendas se multiplican. Poco a poco más gente se va adhiriendo a esta moda de utilizar prendas que aíslen del frío y permitan además estar cómodos, y de hecho en la actualidad es cada vez más común encontrar este tipo de prendas por la calle.
Tipos de prenda
Jerseys, camisetas, camperas de diferentes diseños, chalecos y pantalones, son de los objetos que siempre han estado medianamente a mano, pero las innovaciones tecnológicas traen hoy a los fanáticos de estas prendas dos nuevos lanzamientos que revolucionan el mercado: las membranas para pantalones y las sudaderas térmicas.
Las sudaderas se utilizan sin llevar absolutamente nada debajo, y se encargan de mantener el cuerpo seco, evitando que aparezca la humedad que produce el frío. Las membranas de pantalones cuentan con sistema de cierre desmontable en las piernas, y un autoajustables para las aventuras en las montañas más frías.
Foto: Tyler Olson

